martes, 15 de diciembre de 2009

Hacia una Educación Solidaria...

Por Fabián Pacheco

Nuestra tarea como maestros no es fácil, porque en la actualidad se vive un profundo desfase entre la sociedad y el sistema educativo, pero tenemos que en primer lugar cambiar nuestros esquemas mentales, corregir nuestros errores, enseñar con el ejemplo porque proyectamos nuestra personalidad al momento de actuar; es necesario elevar la autoestima en nuestros jóvenes, solo así podemos avanzar asía una sociedad más justa y solidaria, en el aula siempre debemos fomentar el trabajo en grupo, y que importante el que más sabe enseñe con humildad al que menos sabe, debemos comprometernos con mente y corazón en el ardua tarea de educar; es necesario los trabajos en grupo porque se logra acuerdos resultados y conclusiones muy positivas, y reflejan muchos valores que deben estar presentes en nuestras vidas, trabajando así ínsita al poder de confianza personal, al fijar sus metas en las diferentes etapas de su vida y aprender a evaluar sus acciones.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

El papel docente en la sociedad...

Por Edison Castillo Poveda

El objetivo (como docente) debe ser preparar a todos los alumnos para que puedan integrarse de forma activa en la sociedad, ampliar sus conocimientos, adaptarse a los cambios sociales y laborales y disponer de la palabra y de la acción con las que ejercitar sus derechos como personas libres. Desde esta perspectiva, toda la enseñanza ha de orientarse a la formación de ciudadanos competentes, libres, responsables y solidarios.

Ser ciudadano es entrar en un nudo de relaciones. Desencadenar un proceso socioeconómico con efectos en la calidad de vida de la población. Es sencillo: cuando se pide una factura se evita la economía subterránea y aumenta la recaudación fiscal que, al final de cuentas, permite al gobierno invertir en equipamiento y servicios esenciales para una vida mejor: carreteras, hospitales, escuelas, seguros, etc., cuando se le niega la coima al policía se contribuye a moralizar el aparato policial.

Ciudadanía supone, pues, conciencia de responsabilidad cívica. Es como la parábola del niño que, en la playa, devolvía al mar uno tras otro los pececitos que la marea había arrojado a la arena. Alguien le dijo: “¿Qué adelantas con eso? No vas a poder salvarlos a todos”. A lo que el niño respondió: “Ya lo sé. Pero éste -y le mostró un pececito que bailaba en su mano- estará a salvo”. Y lo devolvió al agua.

La solidaridad se practica participando en los movimientos sociales –iglesias, movimientos populares, sindicatos, partidos, ONGs, administraciones políticas volcadas a los intereses de la mayoría... Una golondrina no hace verano. Como dice la canción: el sueño de uno es sueño, el de muchos auténtica realidad.

Es necesario cambiar el curso de los acontecimientos a través de acciones colectivas, desarrollando la solidaridad entre los pueblos. Es urgente que los intelectuales, artistas, educadores, científicos... abandonen su pasividad y pasen a la acción.

Ha llegado el momento de la gente. Y, sobre todo, de los jóvenes, de los hombres y mujeres que reclaman otro mundo posible. Las instituciones y medios de comunicación deben ayudar a la ciudadanía mundial para que, por fin, dejen de ser espectadores y desempeñen su función de protagonistas en el diseño del futuro.

Ha llegado también el momento de las culturas y religiones más diversas para que, unidas por la solidaridad y amor al prójimo que les es inherente, se sitúen en la vanguardia del rescate de la dignidad humana.

Educar para una ciudadanía solidaria...

Por Rosa Mancero

¿Cómo lograr que nuestros alumnos crezcan en un medio que les ofrezca seguridad, confianza, y sobre todo respeto a lo que como seres humanos somos?

Esta es una gran interrogante que se plantea en el momento en que vemos que el mundo está lleno de injusticias, contradicciones y que nuestros niños están siendo llevados por “ modelos” socio económicos en los que los entes que la conforman carecen de moral y valores. Es menester, entonces, el plantearnos que debemos cambiar nuestras estructuras mentales y avanzar hacia un cambio, en el que, no solo la palabra cuente como compromiso de acción sino que el ejemplo sea el que nos mueva como sociedad.

El hombre por sí solo no puede actuar en sociedad; de hecho la palabra sociedad se puede tomar como un conjunto en el que deben funcionar normas de convivencia justas y de sacrificio por parte de los entes que forman la misma. Pero ¿cómo interiorizar en el niño estos principios?.

El ejemplo más cercano de vivir en sociedad,dentro del aula puede ser el trabajo en Tribus, metodología que se puede desarrollar con los niños para que ellos experimenten el trabajo solidario y comprometido como el que los adultos deberían realizar a diario en cualquier grupo social y con cualquier ideología que la rija.

Esta metodología tiene como objetivo principal el trabajar solidariamente, con todos los miembros del grupo, avanzar juntos, apoyarse los más débiles con los mas fuertes y viceversa, e intercambiar habilidades, pues todos los seres humanos somos capaces de desarrollar habilidades en distintos momentos. Como en toda sociedad es menester el sacrificio de mis intereses por los de la colectividad. En el trabajo en grupo esto se logra cuando el más brillante se baja al nivel del más débil y le eleva para lograr un bien común.

El trabajo inicial se realiza con la elaboración de un código de convivencia en el que en conjunto se establecen normas de convivencia que serán respetadas por todos los integrantes del grupo, luego se establecen tiempos y se dedican varias horas al trabajo en grupo con objetivos que se alcanzarán de acuerdo a la edad de los niños. Es importante también tomar en cuenta que en cada trabajo que se realice con los niños se establecerá también un valor a trabajar, por ejemplo el valor de la Tolerancia, el respeto, etc. Pues no podemos HACER LO QUE QUEREMOS SINO LO QUE DEBEMOS.

Al crear sus propias reglas del juego estaremos madurando en los niños la idea de que si arrimamos el hombro y sacrificamos intereses personales por los colectivos estaremos formando seres capaces de respetar las normas de convivencia y tolerancia ; y así como tenemos derechos que exigir también tenemos obligaciones que cumplir.

Ser ciudadanos...

Por Germania Silva

...pienso que es muy importante recordar a los estudiantes y a nosotros mismos, que ser ciudadano no solo implica tener derechos y libertades, sino también, como dice el artículo, cumplir deberes y obligaciones. Estamos llamados a conocer nuestra historia, respetar a los demás y a nosotros mismos, contribuir al desarrollo de nuestra nación, siendo parte de la solución y no del problema; promover la unidad de los ciudadanos, ser solidarios, educar con principios y valores a las futuras generaciones y trabajar honradamente para poder exigir nuestros derechos.

Ser ciudadanos...

Por Germania Silva

...pienso que es muy importante recordar a los estudiantes y a nosotros mismos, que ser ciudadano no solo implica tener derechos y libertades, sino también, como dice el artículo, cumplir deberes y obligaciones. Estamos llamados a conocer nuestra historia, respetar a los demás y a nosotros mismos, contribuir al desarrollo de nuestra nación, siendo parte de la solución y no del problema; promover la unidad de los ciudadanos, ser solidarios, educar con principios y valores a las futuras generaciones y trabajar honradamente para poder exigir nuestros derechos.

Reflexión sobre una educación para una ciudadanía solidaria

Por Sofía Bermeo

...Al mencionar que para ser ciudadanos solidarios tiene que ver mucho con la educación es real, ya que desde que se inicia la vida escolar como docentes debemos enseñar a los estudiantes el amor y respeto hacia la Patria, y hacia todas las personas en general como ciudadanos, el saber que todos tienen reglas y normas que cumplir para no ir en contra de la constitución, el respeto que se le debe dar a cada individuo con la libertad de expresión, y con los derechos y deberes por la solidaridad y justicia social.

Dejando a un lado esos modelos mentales erróneos de que todavía pueda existir la esclavitud, el racismo, en nuestra sociedad provoca que vivamos en el subdesarrollo. Responsabilidad de los educadores es enseñar un profundo concepto de ciudadanía, primeramente como posesión de un conjunto de derechos, en el que motivemos a nuestros estudiantes el deseo de superación, de que no nos conformemos con lo que está, sino que busquemos la reflexión y la búsqueda de la verdad mediante investigación, análisis y confirmación de hipótesis solo así tendremos individuos con verdadera mentalidad ciudadana.

Con todo lo analizado puedo decir que un verdadero ciudadano busca llevar a la plenitud la condición social específica del ser humano como persona y ente social, con derechos y deberes desde su nacimiento.

sábado, 21 de noviembre de 2009

Fútbol filosófico

Te invitamos a participar en el fútbol filosófico con autores de la filosofía griega y de la filosofía alemana:

video

La educación en algunos autores de la Filosofía



"El objetivo de la Educación es la virtud y el deseo de convertirse en un buen ciudadano" (Platón, 311 A.C.)





"Lo poco que he aprendido carece de valor, comparado con lo que ignoro y no desespero en aprender" (Descartes, 1596-1650 D.C.)





"No hay maestro que no pueda ser discípulo" (Baltasar Gracián, 1601-1658 D.C.)






"La educación es el desarrollo en el hombre y la mujer de toda la perfección que su naturaleza sea capaz". (Kant, 1724-1804 D.C.).





"El arte supremo del maestro es despertar el placer de la expresión creativa y el conocimiento" (Einstein, siglo XX).

viernes, 20 de noviembre de 2009

Bienvenidos...


Los invito a filosofar sobre la Educación. La Filosofía de la Educación busca reflexionar sobre las diferentes problemáticas y realidades que giran en torno a la Educación. Con una perspectiva crítica intenta buscar soluciones constructivas, y a su vez, interpretar el hecho educativo.


jueves, 19 de noviembre de 2009

PROYECCIONES DE UNA FILOSOFÍA DE LA EDUCACIÓN

Por Jorge Balladares

¿Qué es la educación? ¿Cuál es la filosofía que gira en torno a un modelo educativo? ¿Qué es el ser educable para los diferentes actores de la comunidad educativa? ¿Qué implica una educación para la democracia? ¿Hacia dónde se proyecta una Filosofía de la Calidad total de la educación? Estas y algunas preguntas marcarán nuestro quehacer filosófico educativo en el presente módulo.

La filosofía (del latín philosophĭa, y éste del griego antiguo φιλοσοφία, "amor por la sabiduría") es el estudio de una variedad de problemas fundamentales acerca de cuestiones como la existencia, el conocimiento, la verdad, la moral, la belleza, la mente y el lenguaje. La filosofía se distingue de otras maneras de abordar estos problemas (como el misticismo y la mitología) por su método crítico y generalmente sistemático, así como por su énfasis en los argumentos racionales1.

La educación, (del latín educere "guiar, conducir" o educare "formar, instruir") puede definirse como el proceso multidireccional mediante el cual se transmiten conocimientos, valores, costumbres y formas de actuar. La educación no sólo se produce a través de la palabra: está presente en todas nuestras acciones, sentimientos y actitudes. Es el proceso de vinculación y concienciación cultural, moral y conductual. Así, a través de la educación, las nuevas generaciones asimilan y aprenden los conocimientos, normas de conducta, modos de ser y formas de ver el mundo de generaciones anteriores, creando además otros nuevos. Una educación implica procesos de socialización formal de los individuos de una sociedad.

Uniendo los conceptos de Filosofía y Educación, podemos decir que una Filosofía de la Educación nos ayuda a saber y reflexionar sobre el ámbito educativo y sus problemas fundamentales, donde recogiendo parte de la historia del pensar educativo, podemos explicar y comprender el presente y proyectar la Educación del futuro. Por ende, una Filosofía de la Educación es una invitación a pensar lo que es Educación y qué es la Educación.

Desde los tiempos antiguos, la humanidad siempre estuvo preocupada en la educación de las nuevas generaciones. El mundo clásico se inspiró en formar ciudadanos y guerreros al servicio del estado; las civilizaciones antiguas se centraron en transmitir y conservar sus tradiciones en torno a las clases o divisiones sociales que había en aquellos tiempos. En el Medioevo la formación del ser humano se basó en la dimensión espiritual como camino para llegar al más alto conocimiento humano.

En tiempos renacentistas se realiza un giro en torno a la visión de la educación, donde se considera a la persona como eje central de la educación a través del conocimiento científico. Se establece la necesidad de la educación del ser humano de acuerdo a las leyes de la naturaleza. A partir del siglo XIX la educación va adquiriendo un sentido más liberal en contraposición con una educación religiosa, para llegar al siglo XXI donde la educación gira en torno a las nuevas tecnologías y sociedades informáticas y del conocimiento.

En nuestro país debemos recordar que el modelo de educación en tiempos de la colonia venía de Europa en este tiempo y era impuesto. Ya en época republicana, las posiciones encontradas entre la educación religiosa y educación laica llevaron a la toma de posturas radicales entre ambos estilos educativos. Una educación religiosa tuvo a las órdenes religiosas en el Ecuador (jesuitas, dominicos, franciscanos, órdenes femeninas, entre otros) como sus principales baluartes.

Mientras que la educación laica tuvo su sustento en un Estado liberal que promovía las igualdades entre hombres y mujeres, buscaba el desarrollo integral del ser humano y se declaraba como no-confesional. Ya a mediados del siglo XX la educación laica se configuró en torno a una educación pública sustentada por el Estado y una educación privada promovida por determinados círculos o iniciativas particulares. Asimismo la pobreza extrema en nuestro país motivó a una serie de organizaciones sin fines de lucro y al Estado nacional a implementar programas de alfabetización y educación popular. Hoy en día las nuevas tecnologías de la educación e informática insertan a la Educación en una cultura digital y a ser parte de esa gran aldea global de la información y el conocimiento.

Frente a este contexto histórico en nuestro país, los invito a filosofar sobre la Educación hoy en día. Se habla de una crisis de la Educación. Nuestros modelos educativos no han respondido a las necesidades laborales de nuestra sociedad ecuatoriana, con la consecuente migración de varios compatriotas a otros países. Un cierto enciclopedismo mal entendido sumado a la acumulación de conocimientos a través de la memorización ha marcado el estilo educativo poco fructífero en las últimas décadas. Se cuestiona la falta de preparación de los docentes sumado a las bajas remuneraciones, lo que ha forzado al maestro a ser un mero repetidor de conocimientos y a acumular horas-clase, antes que dedicar tiempo a ser un pedagogo e investigador. La diferencia de oportunidades entre la educación privada y fiscal ha abierto la brecha educativa entre los que más tienen (más saben) y los que menos tienen (menos saben). Una falta de calidad educativa en todos los niveles también ha sido cuestionada en los últimos años, situando a nuestro país en categorías por debajo de la media según estándares de calidad educativa internacional.

Por este motivo, los invito a que a través de este Módulo de Filosofía Educativa podamos ir reflexionando sobre el quehacer educativo en nuestro país, y buscando soluciones viables para el mejoramiento de la calidad educativa. Solo así podremos contribuir con nuestro granito de arena a este momento histórico de la Educación, dado que la crisis también nos invita a un cambio.